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El inmenso valor de las Cumbres de Indagación apreciativa (AI)

Según CPMS “la Cumbre AI (Appreciative Inquiry Summit) es un método para iniciar y catalizar el cambio organizacional que reúne en una sala, simultáneamente, a todas las partes involucradas en la transformación para:

  • Descubrir las fortalezas y capacidades medulares de la organización con relación a la dirección del cambio
  • Componer una visión compartida del potencial más positivo del sistema (gestión de la innovación)
  • Rediseñar la organización a partir de las imágenes del futuro preferido
  • Implementar la nueva arquitectura organizacional (gestión de la transición)

Así, la Cumbre AI habilita rápidamente la transformación de un gran colectivo al provocar desde el principio la apropiación del proceso por parte de todos los participantes para crear la masa crítica de personas comprometidas con la transformación”1.

Y en efecto, nuestra limitada pero intensa experiencia en AI, nos ha permitido comprobar que las Cumbres –ya hemos celebrado tres- son uno de los instrumentos que añaden más valor a las estrategias de implantación de la AI tanto más cuanto también permiten:

  • Reforzar los vínculos emocionales y empáticos entre todos los miembros del equipo, funcionalmente relacionados o no, en un ambiente distendido poco o nada jerarquizado en que la presión del día a día brilla por su ausencia.
  • Practicar y perfeccionar formas de comunicación apreciativa tan importantes como difíciles de implementar para el verdadero éxito de AI.
  • Mejorar los procesos y métodos de trabajo en equipo.
  • Profundizar, debatir y consolidar la visión o sueño compartido como mínimo por los miembros-clave de la organización.
  • Intercambiar puntos de vista y regalar preguntas desde puestos de trabajo habitualmente alejados entre sí.
  • Cuando es necesario corregir el rumbo de forma consensuada y positiva respecto a aquellas iniciativas y acciones que por una u otra razón no están produciendo los resultados esperados.
  • Establecer nuevos objetivos operativos y acciones coordinadas que optimicen las sinergias de los equipos para el periodo siguiente.
  • Reducir mediante debates estructurados las incertidumbres que surgen inevitablemente en todo proceso de transformación.
  • Contrarrestar la siempre peligrosa resistencia al cambio afianzando el liderazgo de los también siempre presentes agentes a quiénes seducen los cambios positivos con mayor facilidad.

No obstante, conviene no olvidar que, raramente, el éxito de una Cumbre AI es fruto del azar. Para nada. Transformar la realidad a voluntad no es una tarea fácil ni exenta de riesgos. En todos los casos que conocemos la fertilidad de las Cumbres AI depende de una cuidadosa preparación que establezca objetivos claros, una secuencia de acciones realista y congruente con los objetivos acordados y que, en especial, cuente con un liderazgo ágil, ameno y reconocido de ser posible por todos los participantes. De hecho, celebrar una Cumbre AI en la que los participantes rían, se diviertan y pasen un buen rato es una tarea que no reviste dificultades significativas, pero en cambio, obtener todo el enorme valor potencial de una Cumbre AI requiere un elevado nivel de exigencia y excelencia profesional. De no ser así, es muy probable conseguir lo contrario de lo que se pretende; es decir, que la visión e iniciativas del equipo en su conjunto acaben siendo incompatibles con los objetivos corporativos.

Referencias

  1. www.xn-consultores.com/docs/es/Xn-PCMS-CumbreIA.pdf. Consultado el 3/5/2017